Hemos enfocado la práctica para que hubiese tres interlocutores: el Trabajador Social y dos hermanas. Una de las hermanas es totalmente dominante sobre la otra y tiene un carácter agresivo. Por el contrario, la otra hermana se mantiene en una posición mucho más pasiva, lo que favorece el "poder" de la primera hermana.
A lo largo de la representación, tuvimos un problema en no saber afrontar el saludo, sin embargo, la conversación estuvo no del todo mal planteada y supimos como hacer para desviar la atención de la hermana monopolizadora para darle poder en la conversación a la hermana pasiva.
Creemos que este tipo de prácticas son muy útiles para afrontar el tipo de situaciones en las que nos vamos a ver en el futuro, y que son de gran ayuda para coger soltura y empezar a desarrollar nuestras habilidades para trabajar con los usuarios.
DIÁLOGO:
